| 800 familias se apuntan a usar el contenedor de comida | |
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There are no translations available. El quinto iglú, que se prueba desde ayer en Lakua y Abetxuko, es de color naranja y sólo se puede abrir con llaveBasura, envases, vidrio, papel y... restos orgánicos. A los cuatro contenedores habituales se sumó ayer un quinto destinado al reciclaje de restos orgánicos, esto es, de los residuos de comida, jardinería y poda. El nuevo iglú, de color naranja y un tercio más pequeño que sus hermanos mayores, se ha estrenado de forma experimental en tres zonas de la ciudad -Lakua-Arriaga, Abetxuko y Lakua 12-, donde cerca de 800 familias se han apuntado a esta experiencia piloto en la ciudad.Sólo ellas podrán utilizar el nuevo recipiente, que se abre y se cierra con llave, y en el que se pueden depositar corchos, comida cocinada o cruda, restos de jardinería y papel sucio de cocina. Las bolsas de plástico, las arenas de animales domésticos, los pañales y la tierra, por el contrario, no están admitidos. Además, los vecinos adscritos a la iniciativa tendrán que utilizar siempre bolsas compostables a la hora de recoger estos residuos orgánicos.
Dado el cuidado con el que se debe separar estos restos, el Ayuntamiento de Vitoria se ha marcado un plazo de entre dos y tres meses para «valorar los resultados del quinto contenedor», explicó ayer el concejal de Limpieza, el socialista José Manuel Bully. «Hay que ver cómo se usan porque se trata de residuos de alto valor», que se utilizarán para la elaboración de fertilizantes a través de la planta de Biocompost, abierta en noviembre de 2006 en el polígono de Júndiz. «Por ello -insistió el edil- tiene que ser una apuesta segura, sin fallos».
Vencido el periodo de prueba, y en función de cómo resulte, el Gabinete Lazcoz abordará la extensión progresiva del contenedor naranja por otros barrios de la capital alavesa. «Se trata de un paso más hacia la sostenibilidad de la ciudad y el objetivo, por lo tanto, es que esto no pare para practicar la política de las cinco erres de manera eficiente y eficaz».
Pese a que Vitoria siempre ha abanderado la causa del reciclaje, esta vez no ha sido pionera. Diversas localidades catalanas y guipuzcoanas -como San Sebastián, Zarautz, Azpeitia o Azkoitia- ya han probado el quinto contenedor, cuya aceptación por parte de la ciudadanía ronda el 25%.
En Vitoria, se parte de un 15%, aunque el Ayuntamiento confía en escalar cinco puntos «en un mes o mes y medio» gracias al boca a boca y a medida que los vecinos se vayan familiarizando con el nuevo recipiente.
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