| Más reciclaje y quemar residuos en cementeras, alternativas para una incineradora más pequeña | |
El uso de las térmicas se descarta a medio plazo por las restricciones que establece la normativa ambienta.![]() Estas opciones estarán sobre la mesa de negociación en los próximos días, cuando el consejero de Medio Ambiente y presidente de Cogersa, Francisco González Buendía, cite a los responsables políticos de IU y PP para intentar alcanzar un consenso en torno a la incineradora. Lo hará la próxima semana, cuando, previsiblemente, el Consejo de Gobierno también estudie el último y definitivo informe elaborado por los técnicos. De llegarse a un entendimiento, el horno será más contenido que lo inicialmente previsto. De no ser así, saldrá adelante el planteamiento inicial de Cogersa, avalado por los socialistas: una planta con capacidad para 450.000 toneladas.
A la hora de buscar ese acuerdo, habrá que analizar qué alternativas técnicas permiten pasar de una 'macroincineradora', como se ha dado en llamar a la propuesta inicial de Cogersa, a una infraestructura más pequeña. Una de ellas pasa por impulsar el reciclaje hasta el máximo nivel posible. Un argumento que se puede utilizar en términos técnicos, pero también políticos.
Y es que tanto IU como el PP, pero sobre todo IU, han hecho bandera del reciclaje y de la necesidad de potenciarlo al límite como argumento para oponerse a la incineradora. Si los socialistas garantizan un avance significativo en este sentido, se rompería uno de los argumentos que la coalición utiliza para rechazar el horno. Lo mismo cabe decir del Partido Popular, que, aunque con menos intensidad, también ha defendido la recogida selectiva de residuos como principal opción a estimular.
En este punto, uno de los problemas está en que Cogersa ya trabaja con un aumento del 128% en los niveles de recogida selectiva de residuos, pasando de las 95.000 toneladas del pasado año a 210.000 en el año 2015, cuando se agote el vertedero. Un cálculo ya de por sí optimista que, a priori, parece complicado llevar aún más allá.
Lodos de depuradora
La segunda vía es la quema de residuos en las empresas cementeras. Una posibilidad que Cogersa ya tiene en estudio, aunque en principio sólo para lodos secos de depuradora. En una primera fase, se calcula que podrían tratarse 34.000 toneladas. Hay que tener en cuenta, eso sí, que esta fórmula ya está contemplada en el plan de futuro de Cogersa, que recoge la construcción de esa incineradora con capacidad para 450.000 toneladas.
¿Puede extenderse este sistema a otro tipo de residuos y contribuir a pensar en un horno más pequeño? Según las fuentes consultadas, es posible, aunque depende de varios factores. Las cementeras deben mostrar interés en ello y tener una autorización ambiental. Y, asimismo, hay que tener en cuenta que los residuos no se llevan a la cementera como tal, sino que hay que tratarlos para fabricar un combustible que se pueda quemar, lo que supone un coste añadido. Pero es un camino a explorar. A día de hoy, y desde 2008, Tudela Veguín tiene la autorización del Principado para quemar en sus instalaciones madera, glicerina y neumáticos.
Lo que sí se descarta, al menos a corto plazo, es quemar basura en centrales térmicas, en la medida en que la normativa ambiental pone muchas pegas y lo hace inviable.
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