| Un reciclaje de alto valor | |
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Los palentinos son cada vez más ecológicos y más responsables con el medio ambiente. Y así lo demuestran los vecinos de la provincia, que trasladan las pilas y baterías que ya no les sirven a los contenedores instalados para estos residuos, desde donde se transportan a una planta específica de reciclado, ya que suponen una fuente de materias primas secundarias.
Desde el año 1998, en que la Diputación puso en marcha este servicio, 184 municipios palentinos han acumulado 70.200 kilos de estos materiales en los 421 contenedores distribuidos en los pueblos palentinos para esta finalidad, lo que permite hablar de una elevada implicación de la población rural en la recogida de residuos tóxicos, según se considera desde el Departamento de Medio Ambiente de la institución provincial.
Una nueva fase de recogida de pilas usadas se inicia precisamente hoy a través de la nueva empresa adjudicataria Chatelac, como gestora autorizada para eliminar estos objetos de los depósitos. El vaciado de los contenedores en lo que será la primera recogida anual de pilas de este 2010 -cada año se realizan dos- dará comienzo en la localidad de Tariego de Cerrato, para continuar a través de distinas rutas y en próximas jornadas en las 184 localidades donde se han ubicado los 421 contenedores.
Para agilizar el proceso, desde el organismo provincial se ha remitido una carta a los ayuntamientos, en la que se les comunica la fecha de la recepción con el mismo sistema que se implantó el pasado año, y que supone que el coste será asumido por un Sistema Integrado de Gestión (ERP), más lo estipulado entre los ayuntamientos con la empresa adjudicataria. Con ello se facilita el trabajo al transportista que realiza las rutas y se agiliza el cómputo de los datos de recogida que sirven posteriormente para realizar el balance anual de esta actividad. El recordatorio a los alcaldes pretende también que las corporaciones se impliquen en el cuidado y buen uso de los contenedores.
Las pilas y baterías que son recogidas en la provincia se trasladan a una planta de reciclado para su tratamiento y la descomposición de sus distintos elementos. Son muchas las razones que aconsejan su depósito en contenedores específicos para su reciclado y recuperación de miles de toneladas de metales valiosos, como el níquel, el cobalto y la plata.
Además, el uso de estos metales reciclados en la producción de pilas y baterías requiere un menor consumo de energía. En el caso de las pilas botón, por su elevado contenido en mercurio, el proceso de reciclado se centra en la recuperación de este material.
Las pilas facilitan la utilización y disfrute de una enorme variedad de aparatos y electrodomésticos, pero una vez agotadas, su abandono indiscriminado en la basura doméstica, como se ha venido haciendo durante mucho tiempo, plantea importantes riesgos potenciales para el medio ambiente.
En los vertederos, las pilas quedan expuestas a posibles incendios y reacciones químicas incontroladas, con lo que sus materiales pueden generar productos peligrosos. Los agentes atmosféricos pueden también dar lugar a dispersiones de los productos que contienen, lo que contamina el aire, la tierra y las corrientes fluviales.
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